martes, 24 de noviembre de 2009

¿Unidad de la izquierda?

Hace unos días conversaba con un amigo, viejo compañero de batallas desde hace…, mejor no contar los años. Me exponía mi interlocutor el hartazgo que le provocaba tantos años de gobierno, y tantas actuaciones, del alcalde León de la Riva, y manifestaba su desasosiego ante la posibilidad de que don Javier pudiera repetir nuevo mandato si ganaba las elecciones municipales de 2011. Proponía mi amigo que, para evitar que el actual alcalde siguiera en ese puesto, lo más conveniente sería que se presentara un candidato de unidad y una sola lista que recogiera la pluralidad de la izquierda vallisoletana, con la creencia de que esa solución serviría para enviar a León de la Riva a la oposición.

A primera vista parecía una propuesta razonable, y más para mí, que, no lo puedo negar, siempre he defendido la colaboración de las fuerzas de izquierda. Pero no me quedó más remedio que responder a mi contertulio que la opción que defendía no solo era poco eficaz para que la izquierda consiguiera la alcaldía, si no que, incluso, podría ser perjudicial para ese fin. Para argumentar mi opinión expuse varias ideas, algunas de las cuales me permito repetir en este blog:

En primer lugar, dije, la candidatura unitaria, en el caso de ser viable, cosa que en el momento actual me parece imposible, a buen seguro no reuniría la totalidad de votos que, por separado, obtendrían IU y PSOE. Habría votantes, lo más radicalizados de la coalición, que no darían su aval a una lista en la que hay representantes de un partido, el Socialista, que, según ellos, no desarrolla políticas de izquierda; por otro lado, votantes moderados del PSOE, que no son pocos, recelarían de esa alianza con organizaciones a las que consideran izquierdistas. Así que, si se optara por la lista unitaria, podríamos perder no pocos apoyos que serían necesarios para alcanzar la alcaldía.

Además, esgrimí, imagínate a León de la Riva repitiendo sin cesar: “que viene el Frente Popular”. No dudes que serviría para aglutinar a los votantes indecisos del PP en torno al actual alcalde.

Pero hay otra cuestión no poco importante, le comenté. Teniendo en cuenta la Ley D´Hont, y no me hagas explicarte ahora todo el proceso, dije, también resulta preferible que en Valladolid se presenten PSOE e IU por separado. Sería importante que, además del ascenso que tengan los socialistas, IU recupere un acta de concejal, que, seguramente, iría en detrimento de las que obtuviera el PP.

Finalicé mi exposición señalando que, aunque hubiera buena disposición para presentar una candidatura conjunta, circunstancia que no se da en estos momentos, los inconvenientes que podrían generarse son importantes. Por ello considero que lo que queda por hacer es que tanto el PSOE como IU echen toda la carne en el asador para que, en 2011, puedan convencer con sus propuestas a la mayoría de los ciudadanos de Valladolid. Creo que en ese camino los socialistas llevan ventaja, puesto que están haciendo una buena oposición y presentan propuestas y alternativas serias y creíbles. Más dudas tengo con IU, a la que veo desfondada. Pero espero que, cuando lleguen las elecciones municipales, ambos grupos estén en su plenitud, porque nos va a hacer falta.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Más trabas

Leo con sorpresa en la prensa que el Ayuntamiento de Valladolid (supongo que a través de la Fundación Municipal de Cultura) va a cobrar 150 € a las asociaciones y colectivos por utilizar el salón de actos de la Casa Revilla. Y me parece un despropósito.

Pertenezco a una asociación que organiza, entre otras muchas actividades, una semana de conferencias al año que, hasta ahora, se han desarrollado siempre en la Casa Revilla. Se trata de un colectivo que no se beneficia de ninguna subvención y que sobrevive, como tantas otras, gracias a las cuotas y al trabajo altruista de sus asociados. En esta ocasión, para el ciclo de conferencias que desarrollaremos el próximo mes de diciembre, hemos conseguido, con gran esfuerzo, reunir un importante plantel de ponentes que habrían de disertar, como habitualmente se venía haciendo, en el salón de actos de la Casa Revilla. Pero la nueva tasa que pretende cobrar el equipo de León de la Riva nos va a obligar a buscar un nuevo espacio para esta actividad o, en el peor de los casos, suspenderla si no encontramos recambio para ese salón de titularidad municipal. Y supongo que no seremos la única asociación que puede verse perjudica por esta decisión del Ayuntamiento de Valladolid.

Creo que la razón que ha movido al Ayuntamiento a cobrar por el uso de ese salón no tiene que ver con asuntos económicos, porque las ganancias que obtendrán con ello son realmente escasas. Veamos: presumamos que se utiliza ese espacio un total de cien días al año (aunque me parece excesivo el número de fechas), con lo que el Ayuntamiento obtendría 15.000 euros; una cantidad poco relevante en las cuentas municipales. Inferior en todo caso a muchas de las partidas gastadas “generosamente” por el Ayuntamiento vallisoletano, sobre las que ha llamado recientemente la atención el Grupo Municipal Socialista.

La motivación económica no resulta suficiente pues para explicar esta decisión del gobierno municipal de León de la Riva. Por ello, la respuesta debe buscarse, a mi juicio, en el ámbito político. Y ella puede tener mucho que ver con el interés, contrastado durante los años de mandato del PP en nuestra ciudad, de ir cerrando los grifos a todo lo que signifique sociedad civil organizada y a la participación activa de los ciudadanos en la vida de Valladolid. No encuentro otro sentido a ese estipendio que el de poner trabas a asociaciones que no resignan a ver como esta ciudad se va tiñendo de gris. Porque si ya hemos señalado que los beneficios económicos para el Ayuntamiento no van a ser demasiados, los perjuicios que esa medida va a causar a los colectivos que pudieran utilizar la sala de la Casa Revilla van a ser importantes, hasta tal punto que muchos, motivados por las estrecheces de su economía, deberán buscar otros locales distintos a éste.

Además, no entiendo cómo se puede cobrar por usar una dependencia municipal cuando quienes la utilizan forman parte de asociaciones sin ánimo de lucro.

Espero que las organizaciones políticas, sindicales, sociales… de la ciudad sepan dar respuesta a esta situación.

Mientras tanto nos queda disfrutar esta semana de los pinchos y tapas, que eso sí que es cultura…

(fotografía de la Casa Revilla obtenida de la web valladolidturismo.com)