Hace unos días conversaba con un amigo, viejo compañero de batallas desde hace…, mejor no contar los años. Me exponía mi interlocutor el hartazgo que le provocaba tantos años de gobierno, y tantas actuaciones, del alcalde León de la Riva, y manifestaba su desasosiego ante la posibilidad de que don Javier pudiera repetir nuevo mandato si ganaba las elecciones municipales de 2011. Proponía mi amigo que, para evitar que el actual alcalde siguiera en ese puesto, lo más conveniente sería que se presentara un candidato de unidad y una sola lista que recogiera la pluralidad de la izquierda vallisoletana, con la creencia de que esa solución serviría para enviar a León de la Riva a la oposición.
A primera vista parecía una propuesta razonable, y más para mí, que, no lo puedo negar, siempre he defendido la colaboración de las fuerzas de izquierda. Pero no me quedó más remedio que responder a mi contertulio que la opción que defendía no solo era poco eficaz para que la izquierda consiguiera la alcaldía, si no que, incluso, podría ser perjudicial para ese fin. Para argumentar mi opinión expuse varias ideas, algunas de las cuales me permito repetir en este blog:
En primer lugar, dije, la candidatura unitaria, en el caso de ser viable, cosa que en el momento actual me parece imposible, a buen seguro no reuniría la totalidad de votos que, por separado, obtendrían IU y PSOE. Habría votantes, lo más radicalizados de la coalición, que no darían su aval a una lista en la que hay representantes de un partido, el Socialista, que, según ellos, no desarrolla políticas de izquierda; por otro lado, votantes moderados del PSOE, que no son pocos, recelarían de esa alianza con organizaciones a las que consideran izquierdistas. Así que, si se optara por la lista unitaria, podríamos perder no pocos apoyos que serían necesarios para alcanzar la alcaldía.
Además, esgrimí, imagínate a León de la Riva repitiendo sin cesar: “que viene el Frente Popular”. No dudes que serviría para aglutinar a los votantes indecisos del PP en torno al actual alcalde.
Pero hay otra cuestión no poco importante, le comenté. Teniendo en cuenta
Finalicé mi exposición señalando que, aunque hubiera buena disposición para presentar una candidatura conjunta, circunstancia que no se da en estos momentos, los inconvenientes que podrían generarse son importantes. Por ello considero que lo que queda por hacer es que tanto el PSOE como IU echen toda la carne en el asador para que, en 2011, puedan convencer con sus propuestas a la mayoría de los ciudadanos de Valladolid. Creo que en ese camino los socialistas llevan ventaja, puesto que están haciendo una buena oposición y presentan propuestas y alternativas serias y creíbles. Más dudas tengo con IU, a la que veo desfondada. Pero espero que, cuando lleguen las elecciones municipales, ambos grupos estén en su plenitud, porque nos va a hacer falta.


