lunes, 11 de enero de 2010

Propuestas de los empresarios


La Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE) acaba de publicar un documento titulado “Hacia un nuevo Valladolid” (http://www.cve.es/hacia-un-nuevo-valladolid/673). En el mismo se hace un sucinto repaso a la situación de nuestra ciudad y se se sugieren algunas alternativas. Con algunas de éstas no puedo estar de acuerdo; por ejemplo con propuestas relativas al mercado laboral u otras relativas a la energía, espacialmente aquella que no descarta la construcción de una central nuclear en la provincia de Valladolid. Pero debo de reconocer que varias de las medidas que  aportan los empresarios vallisoletanos me parecen razonables y por ello, desde mi punto de vista, pueden ser asumidas por una amplia mayoría de la ciudadanía de esta ciudad.
                                     

En este sentido, hablan los empresarios de la necesidad de preparar a Valladolid para la llegada del coche eléctrico, de que la ciudad debe crecer de una manera compacta, de que resulta obligada la construcción de un palacio de congresos, de la conveniencia de eliminar la rotonda de San Agustín y de sacar los accesos del aparcamiento subterráneo fuera de la Plaza Mayor, además de la urgencia de potenciar el aeropuerto de Villanubla o de favorecer la rehabilitación de viviendas en los barrios de Valladolid…


A nadie se le escapa que esas propuestas son defendidas también por el Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Valladolid, por lo que no es descabellado plantear la posibilidad de que se produzcan colaboraciones puntuales entre la CVE y los socialistas en temas que sean de interés mutuo. Es más, considero que esa vía debe explorarse porque puede ser muy positiva para el futuro de nuestra ciudad, en la que, cada vez es más evidente, se hace necesario un cambio de rumbo, con otro capitán y otra tripulación que dirija este barco.

viernes, 8 de enero de 2010

¿Es el Capitán Trueno?


         Lleva varias semanas actuando León de la Riva cual si se considerara el paladín de Valladolid, atizando verbalmente, con esa exquisita delicadeza que le caracteriza, a todos los que en Castilla y León, según él, perjudican a nuestra ciudad. Así la ha emprendido recientemente contra los ciudadanos de Burgos que se manifestaron a favor de la Unidad de Consejo Genético de Cáncer de esa capital, contra los socialistas a los que exige que metan en cintura a los leonesistas y, en estos días, contra casi todo el resto de la Comunidad Autónoma porque, a lo que parece, no vamos a rascar mucha bola en el reparto de las sedes cuando se produzca la fusión de Caja España y Caja Duero.

         No habría mucho que objetar si esa defensa de los intereses de Valladolid fuera honesta, pero mucho me temo que tras esa verborrea reivindicativa de León de Riva tan solo se esconde el propósito de arrogarse el papel de víctima ‑en representación de toda la ciudad‑ mientras persigue focalizar en pretendidos "enemigos” externos algunas de sus más notables debilidades de su gestión como alcalde. Táctica peligrosa y populista esa de buscar en otras provincias la responsabilidad de lo que aquí acontece, porque con ello no sólo se alimentan actitudes similares, e igual de rechazables, contra Valladolid que se difunden desde sectores, afortunadamente minoritarios, de algunas de las provincias vecinas, si no también porque se crea un clima de hostilidad hacia éstas que hasta ahora no existía en Valladolid, más allá del que han tratado de impulsar en vano cuatro hooligan futboleros.

         Pero el asunto de fondo radica, como decíamos, en el interés de León de la Riva por intentar tapar su mala gestión de los asuntos de nuestra ciudad, lo que se está manifestando especialmente en este, esperemos, su último mandato al frente del Ayuntamiento de Valladolid. Están pasando de largo demasiados trenes en esta ciudad, de esos que no paran muchas veces, mientras León de la Riva se muestra incapaz de atraer ningún proyecto de interés (Valdechivillas no vale, lo siento). Y clama también en alguna ocasión contra sus amigos de Castilla y León, en lo que no es más que un impostado efecto teatral que no se traduce en la obtención de realidades concretas que contribuyan al desarrollo de esta ciudad. Espero que por ello, y por muchas otras razones, los vallisoletanos le jubilen políticamente en las próximas elecciones municipales, pero mientras tanto procuremos que deje de echar más gasolina al fuego para que no acabemos a gorrazos con nuestros vecinos.

martes, 22 de diciembre de 2009

Adios a 2009

Se acerca el fin de año y en estas fechas parece obligado echar la vista atrás y analizar lo acontecido en nuestras vidas durante los últimos doce meses. Yo no me puedo sustraer a esa tendencia y también he optado por hacer un repaso, si bien que limitado, pues de todos los aspectos que podría revisar tan sólo voy a hacer mención aquí a uno que, como a tantos otros compañeros de militancia, me interesa especialmente: la situación del PSOE en la ciudad de Valladolid durante este 2009.

Y dos son, sin desdeñar otras, las cuestiones a las que me parece obligado hacer referencia en esa mirada: de un lado la constitución de la Comisión Ejecutiva Municipal de Gran Ciudad de Valladolid, que nació a la vez que se producía la nueva distribución de las Agrupaciones de la ciudad y, de otro, la labor que ha desarrollado el Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Valladolid.


Por lo que respecta a la Ejecutiva Municipal me parece necesario resaltar que es un órgano aún joven, no en vano fue elegido en el pasado mes de marzo, que aún está buscando acomodo entre las demás estructuras del partido en la provincia y que está trabajándose sus competencias, lo que poco a poco va consiguiendo. Aún falta, empero, algo de tiempo para que esa Ejecutiva alcance la necesaria velocidad de crucero, lo que ocurrirá, necesariamente, cuando las seis Agrupaciones de la ciudad, también de reciente creación, y la Ejecutiva armonicen sus ritmos. En el haber de esta última creo que es necesario destacar la elaboración de un Plan de Trabajo que se ha elaborado en conjunto con el Grupo Municipal Socialista, así como la colaboración, fluida y enriquecedora, entre éste y aquella, y la publicación ambos, en colaboración con la Ejecutiva Regional, del periódico "Valladolid ciudad".

Por lo que atañe al Grupo Municipal Socialista, cabe recordar que tan sólo hace poco más de un año, en agosto de 2008, que se produjo una importante reestructuración en el mismo a causa del nombramiento de Soraya Rodríguez como Secretaria de Estado de Cooperación Internacional. El relevo de Soraya en la presidencia de del Grupo fue Óscar Puente quien intentó, y en mi opinión consiguió, que esa transición se hiciera de manera tranquila. La labor de los concejales socialistas, no sólo desde ese momento sino aún desde el comienzo del mandato, no puede ser, a mi juicio, calificada de otra manera que de brillante. Pero ha sido en este último año cuando la labor del grupo mayoritario de la oposición en el Ayuntamiento de Valladolid ha sido mayoritariamente reconocida no solo por la militancia socialista, si no también por gran parte de la ciudadanía de Valladolid. Con el asunto de Valdechivillas como estrella –pero sin olvidar muchos otros –coche eléctrico, rotonda de San Agustín, denuncia de manipulación del PGOU, demanda de políticas sociales… y tantos y tantos que pueden recordarse visitando la web del Grupo Municipal http://www.psoeava.org- los concejales socialistas han marcado en no pocas ocasiones la agenda política de la ciudad y, además, han puesto de manifiesto el evidente desgaste de León de la Riva al frente de la alcaldía.

La labor del Grupo Municipal Socialista y la nueva estructura de la que se ha dotado el PSOE en Valladolid pueden ayudar sobremanera a que haya un cambio en el Ayuntamiento vallisoletano en 2011. Pero para ello será necesario, además, que todos los militantes socialistas de la capital, todos, se arremanguen y se pongan con ilusión manos a la obra. Ese es el único camino que conduce a la victoria.

Felices fiestas.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Cultura con Mayúsculas



         Este primer jueves de diciembre se celebraron varios actos en Valladolid a los que me hubiera gustado acudir, pero la coincidencia de horarios, añadido a que uno no domina aún la capacidad de la bilocación, me obligó a seleccionar algunos de entre la oferta. Pero sólo tuve oportunidad de disfrutar enteramente de uno de ellos y parcialmente de otro. Éste último fue la presentación del libro de memorias del militante comunista y millonario Teodulfo Lagunero en el Paraninfo de la Universidad de Valladolid. El Colectivo contra el Olvido había organizado la presentación de ese texto con la presencia del autor, el poeta Marcos Ana y de Tomás Rodríguez Bolaños. La lectura de las memorias tanto de Marcos Ana como de Lagunero (Tomás aún no ha querido escribir las suyas) me habían impactado tanto que para mí era una obligación acudir a testimoniar mi admiración a esos luchadores por la libertad y, además, personas excepcionales. Desgraciadamente, Marcos Ana no pudo venir a Valladolid debido a una indisposición, pero a pesar de tan significativa ausencia, una emoción colectiva, que emanaba de los presentes, llenaba el Paraninfo.
          Por esa maldita coincidencia de horarios tuve que marcharme de la Universidad antes del final del acto para acudir a otra cita, en esta ocasión en el Ateneo Republicano de Valladolid, donde se presentaba otro libro, una pequeña joya absolutamente recomendable, titulada “36-39”. El mismo está formado por pequeños textos dedicados a la Guerra Civil y al exilio, acompañados por sobrecogedoras fotografías de la época. El libro, magníficamente editado, incluye un CD con las letras del libro interpretadas en distintos palos del flamenco. El acto en el Ateneo fue una acertada mezcla de lectura de textos de Gaztea Ruiz, el autor de las letras, y del cante de las mismas por su hermano Íñigo, acompañado magistralmente por un guitarrista cuyo nombre, perdón, no recuerdo ahora. Fue una sesión inolvidable que se completó, como no podía ser de otra manera, con un sarao flamenco en un restaurante. Difícil de describir el momento en  el que Íñigo Ruiz cantaba aquello de "Triana Triana / que bonita esta Triana / cuando le ponen ar puente / banderas republicanas". Lástima que al día siguiente había que trabajar, si no aquello hubiera finalizado quién sabe cuándo.
          En definitiva, el jueves se pudo disfrutar en Valladolid de dos magníficas actividades que, como otras de no menos interés, han sido organizadas por asociaciones que tratan de superar la atonía cultural que se vive en esta ciudad. Porque aquí resistir es vencer.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Unidad de la izquierda?

Hace unos días conversaba con un amigo, viejo compañero de batallas desde hace…, mejor no contar los años. Me exponía mi interlocutor el hartazgo que le provocaba tantos años de gobierno, y tantas actuaciones, del alcalde León de la Riva, y manifestaba su desasosiego ante la posibilidad de que don Javier pudiera repetir nuevo mandato si ganaba las elecciones municipales de 2011. Proponía mi amigo que, para evitar que el actual alcalde siguiera en ese puesto, lo más conveniente sería que se presentara un candidato de unidad y una sola lista que recogiera la pluralidad de la izquierda vallisoletana, con la creencia de que esa solución serviría para enviar a León de la Riva a la oposición.

A primera vista parecía una propuesta razonable, y más para mí, que, no lo puedo negar, siempre he defendido la colaboración de las fuerzas de izquierda. Pero no me quedó más remedio que responder a mi contertulio que la opción que defendía no solo era poco eficaz para que la izquierda consiguiera la alcaldía, si no que, incluso, podría ser perjudicial para ese fin. Para argumentar mi opinión expuse varias ideas, algunas de las cuales me permito repetir en este blog:

En primer lugar, dije, la candidatura unitaria, en el caso de ser viable, cosa que en el momento actual me parece imposible, a buen seguro no reuniría la totalidad de votos que, por separado, obtendrían IU y PSOE. Habría votantes, lo más radicalizados de la coalición, que no darían su aval a una lista en la que hay representantes de un partido, el Socialista, que, según ellos, no desarrolla políticas de izquierda; por otro lado, votantes moderados del PSOE, que no son pocos, recelarían de esa alianza con organizaciones a las que consideran izquierdistas. Así que, si se optara por la lista unitaria, podríamos perder no pocos apoyos que serían necesarios para alcanzar la alcaldía.

Además, esgrimí, imagínate a León de la Riva repitiendo sin cesar: “que viene el Frente Popular”. No dudes que serviría para aglutinar a los votantes indecisos del PP en torno al actual alcalde.

Pero hay otra cuestión no poco importante, le comenté. Teniendo en cuenta la Ley D´Hont, y no me hagas explicarte ahora todo el proceso, dije, también resulta preferible que en Valladolid se presenten PSOE e IU por separado. Sería importante que, además del ascenso que tengan los socialistas, IU recupere un acta de concejal, que, seguramente, iría en detrimento de las que obtuviera el PP.

Finalicé mi exposición señalando que, aunque hubiera buena disposición para presentar una candidatura conjunta, circunstancia que no se da en estos momentos, los inconvenientes que podrían generarse son importantes. Por ello considero que lo que queda por hacer es que tanto el PSOE como IU echen toda la carne en el asador para que, en 2011, puedan convencer con sus propuestas a la mayoría de los ciudadanos de Valladolid. Creo que en ese camino los socialistas llevan ventaja, puesto que están haciendo una buena oposición y presentan propuestas y alternativas serias y creíbles. Más dudas tengo con IU, a la que veo desfondada. Pero espero que, cuando lleguen las elecciones municipales, ambos grupos estén en su plenitud, porque nos va a hacer falta.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Más trabas

Leo con sorpresa en la prensa que el Ayuntamiento de Valladolid (supongo que a través de la Fundación Municipal de Cultura) va a cobrar 150 € a las asociaciones y colectivos por utilizar el salón de actos de la Casa Revilla. Y me parece un despropósito.

Pertenezco a una asociación que organiza, entre otras muchas actividades, una semana de conferencias al año que, hasta ahora, se han desarrollado siempre en la Casa Revilla. Se trata de un colectivo que no se beneficia de ninguna subvención y que sobrevive, como tantas otras, gracias a las cuotas y al trabajo altruista de sus asociados. En esta ocasión, para el ciclo de conferencias que desarrollaremos el próximo mes de diciembre, hemos conseguido, con gran esfuerzo, reunir un importante plantel de ponentes que habrían de disertar, como habitualmente se venía haciendo, en el salón de actos de la Casa Revilla. Pero la nueva tasa que pretende cobrar el equipo de León de la Riva nos va a obligar a buscar un nuevo espacio para esta actividad o, en el peor de los casos, suspenderla si no encontramos recambio para ese salón de titularidad municipal. Y supongo que no seremos la única asociación que puede verse perjudica por esta decisión del Ayuntamiento de Valladolid.

Creo que la razón que ha movido al Ayuntamiento a cobrar por el uso de ese salón no tiene que ver con asuntos económicos, porque las ganancias que obtendrán con ello son realmente escasas. Veamos: presumamos que se utiliza ese espacio un total de cien días al año (aunque me parece excesivo el número de fechas), con lo que el Ayuntamiento obtendría 15.000 euros; una cantidad poco relevante en las cuentas municipales. Inferior en todo caso a muchas de las partidas gastadas “generosamente” por el Ayuntamiento vallisoletano, sobre las que ha llamado recientemente la atención el Grupo Municipal Socialista.

La motivación económica no resulta suficiente pues para explicar esta decisión del gobierno municipal de León de la Riva. Por ello, la respuesta debe buscarse, a mi juicio, en el ámbito político. Y ella puede tener mucho que ver con el interés, contrastado durante los años de mandato del PP en nuestra ciudad, de ir cerrando los grifos a todo lo que signifique sociedad civil organizada y a la participación activa de los ciudadanos en la vida de Valladolid. No encuentro otro sentido a ese estipendio que el de poner trabas a asociaciones que no resignan a ver como esta ciudad se va tiñendo de gris. Porque si ya hemos señalado que los beneficios económicos para el Ayuntamiento no van a ser demasiados, los perjuicios que esa medida va a causar a los colectivos que pudieran utilizar la sala de la Casa Revilla van a ser importantes, hasta tal punto que muchos, motivados por las estrecheces de su economía, deberán buscar otros locales distintos a éste.

Además, no entiendo cómo se puede cobrar por usar una dependencia municipal cuando quienes la utilizan forman parte de asociaciones sin ánimo de lucro.

Espero que las organizaciones políticas, sindicales, sociales… de la ciudad sepan dar respuesta a esta situación.

Mientras tanto nos queda disfrutar esta semana de los pinchos y tapas, que eso sí que es cultura…

(fotografía de la Casa Revilla obtenida de la web valladolidturismo.com)