viernes, 13 de noviembre de 2009

Más trabas

Leo con sorpresa en la prensa que el Ayuntamiento de Valladolid (supongo que a través de la Fundación Municipal de Cultura) va a cobrar 150 € a las asociaciones y colectivos por utilizar el salón de actos de la Casa Revilla. Y me parece un despropósito.

Pertenezco a una asociación que organiza, entre otras muchas actividades, una semana de conferencias al año que, hasta ahora, se han desarrollado siempre en la Casa Revilla. Se trata de un colectivo que no se beneficia de ninguna subvención y que sobrevive, como tantas otras, gracias a las cuotas y al trabajo altruista de sus asociados. En esta ocasión, para el ciclo de conferencias que desarrollaremos el próximo mes de diciembre, hemos conseguido, con gran esfuerzo, reunir un importante plantel de ponentes que habrían de disertar, como habitualmente se venía haciendo, en el salón de actos de la Casa Revilla. Pero la nueva tasa que pretende cobrar el equipo de León de la Riva nos va a obligar a buscar un nuevo espacio para esta actividad o, en el peor de los casos, suspenderla si no encontramos recambio para ese salón de titularidad municipal. Y supongo que no seremos la única asociación que puede verse perjudica por esta decisión del Ayuntamiento de Valladolid.

Creo que la razón que ha movido al Ayuntamiento a cobrar por el uso de ese salón no tiene que ver con asuntos económicos, porque las ganancias que obtendrán con ello son realmente escasas. Veamos: presumamos que se utiliza ese espacio un total de cien días al año (aunque me parece excesivo el número de fechas), con lo que el Ayuntamiento obtendría 15.000 euros; una cantidad poco relevante en las cuentas municipales. Inferior en todo caso a muchas de las partidas gastadas “generosamente” por el Ayuntamiento vallisoletano, sobre las que ha llamado recientemente la atención el Grupo Municipal Socialista.

La motivación económica no resulta suficiente pues para explicar esta decisión del gobierno municipal de León de la Riva. Por ello, la respuesta debe buscarse, a mi juicio, en el ámbito político. Y ella puede tener mucho que ver con el interés, contrastado durante los años de mandato del PP en nuestra ciudad, de ir cerrando los grifos a todo lo que signifique sociedad civil organizada y a la participación activa de los ciudadanos en la vida de Valladolid. No encuentro otro sentido a ese estipendio que el de poner trabas a asociaciones que no resignan a ver como esta ciudad se va tiñendo de gris. Porque si ya hemos señalado que los beneficios económicos para el Ayuntamiento no van a ser demasiados, los perjuicios que esa medida va a causar a los colectivos que pudieran utilizar la sala de la Casa Revilla van a ser importantes, hasta tal punto que muchos, motivados por las estrecheces de su economía, deberán buscar otros locales distintos a éste.

Además, no entiendo cómo se puede cobrar por usar una dependencia municipal cuando quienes la utilizan forman parte de asociaciones sin ánimo de lucro.

Espero que las organizaciones políticas, sindicales, sociales… de la ciudad sepan dar respuesta a esta situación.

Mientras tanto nos queda disfrutar esta semana de los pinchos y tapas, que eso sí que es cultura…

(fotografía de la Casa Revilla obtenida de la web valladolidturismo.com)

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