"Cosas del Viento" es el título de un poema de Mario Benedetti, de su libro "Testigo de uno mismo". Una de las estrofas del poema dice:
"el viento pasa inexorablemente / mueve las hojas verdes y las secas / y nos abraza cuando estamos quietos / y nos pregunta cuando estamos sordos ".
lunes, 26 de octubre de 2009
¿Qué se le ha perdido bajo el suelo?
Ya están de nuevo rondando las excavadoras por la Plaza de la Antigua. Albergábamos una remota esperanza de que León de la Riva hubiera desechado la opción de continuar con su empeño de construir un aparcamiento subterráneo junto a la Iglesia de la Antigua. Ilusos de nosotros... tendríamos que conocerlo después de tantos años. Esperemos que las excavaciones arqueológicas que se van a realizar en ese espacio proporcionen restos arqueológicos de la suficiente entidad como para que la Junta de Castilla y León vete la realización de la obra, si no el aparcamiento será un hecho, aunque luego vengan, una vez construido, sentencias contrarias al mismo. El mismo cuento de siempre… ya nos lo sabemos.
Pero León de la Riva no deja de sorprendernos: ahora plantea sacar adelante un viejo proyecto: reformar el Mercado del Val, lo que, en principio, no estaría mal de no ser por lo que supone esa actuación tal como él la plantea, puesto que las obras en ese edificio tienen importantes implicaciones para dos espacios: el del propio mercado y la Plaza de las Brígidas, pues es en esta última donde León de la Riva pretende instalar provisionalmente a los comerciantes del Val mientras dura la reforma. Y como quiera que para ello se necesita construir instalaciones –los propios locales de los vendedores‑ y acometidas de luz, agua… todo hace pensar que de la Plaza de las Brígidas desaparecerán los numerosos árboles que han crecido en ese lugar y que, desde años, suponen su principal seña de identidad. Ese motivo sería suficiente para que nos opusiéramos al traslado del Val a las Brígidas, pero se nos ocurren algunos más. En este sentido, quien pasee habitualmente por ella se habrá dado cuenta de que se trata de una zona densamente poblada, con viviendas en altura, lo que motiva que toda la plaza y su entorno esté ya saturada de coches aparcados. Si se desplaza allí a los comerciantes del Val, con sus vehículos profesionales, más los de quienes se acerquen a hacer sus compras, puede convertirse a las Brígidas en un pequeño infierno para los vecinos y en una ratonera para quienes circulen por allí con sus coches. Además, el coste que supondrá la instalación provisional del mercado, que por deseo de León de la Riva habremos de pagar de las arcas municipales, se nos antoja demasiado elevado para el fin que se persigue.
En lo que atañe al propio mercado del Val el problema principal viene, como no podía ser de otra manera, por el empeño de León de la Riva por hacer un aparcamiento subterráneo bajo el edificio. Sí, otro más. No basta con que exista ya otro a dos minutos andando (Plaza Mayor) y uno más a cuatro minutos (Portugalete). El caso es seguir perforando la ciudad para atraer más tráfico al centro, especialmente en este caso por los ejes Macías Picavea – Conde Ansúrez – Francisco Zarandona y calle del Val, insuficientes en su tamaño para acoger un volumen de tráfico mayor al que ya reciben. Pero da lo mismo, si el Esgueva o la arqueología no lo impiden (ninguno de los dos han sido obstáculos por el momento en otros casos similares), León de la Riva colocará otra bandera en su mapa de aparcamientos subterráneos de la ciudad.
Por último, en esta nuestro quejo recorrido por diversas propuestas o actuaciones municipales en el casco histórico de Valladolid, no quisiera dejar de llamar la atención sobre otra más: la instalación de contenedores de basura enterrados en la Plaza del Ochavo que, a nuestro entender, afean uno de los espacios urbanos que, por su conocida importancia histórica, más deberían de cuidarse en nuestra ciudad. Una vez eliminados los andamios de la calle Platerías no es de recibo que se coloquen esos contenedores en ese lugar ¿quién autoriza su instalación? Se ha lucido.
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